Importar datos
Todo empieza aquí: sin datos no hay nada que probar. Archivo → Importar datos… abre un asistente de tres pasos que mira tu fichero y deduce cómo está hecho, en vez de pedirte que se lo expliques.
Suelta el fichero y ya está
Arrastra el fichero sobre la ventana (o pulsa para buscarlo) y AniQuant averigua solo
el separador —coma, punto y coma, tabulador, barra o espacio—, si hay fila de cabecera,
si los decimales van con punto o con coma, el formato de las fechas y qué significa cada
columna. Reconoce los nombres de cabecera en varios idiomas:
Date, Fecha,
Open, Apertura,
Adj Close, Máximo,
OI…
Con 03/04/2026 nadie puede saber si es 3 de abril o 4 de marzo. AniQuant
no adivina: recorre la columna entera y, en cuanto encuentra un día mayor que 12,
queda decidido para todo el fichero.
No hace falta decírselo: mide el hueco entre barras y decide si son de 1 minuto, de 90, diarias o semanales.
El paso 2 te enseña tus barras, no una configuración
Ésta es la diferencia con los importadores de otros programas. En vez de una pantalla de ajustes que hay que rellenar a ciegas, ves las primeras barras ya interpretadas: fecha, apertura, máximo, mínimo, cierre y volumen, tal y como van a quedar. Si es lo que esperabas, siguiente y listo.
Los ajustes siguen ahí, debajo, plegados y ya rellenos con lo que se ha detectado. Sólo se tocan si algo no cuadra. Y si con lo detectado no sale ninguna barra, ese panel se abre solo.
Al terminar dice cuántas barras leyó y cuántas líneas descartó y por qué —menos columnas de la cuenta, fecha ilegible, precio a cero, OHLC imposible—, con el número de línea y el texto de las primeras. Nada se pierde en silencio.
CSV, TXT, TSV, ASC y DAT. Un fichero sólo con cierres también vale: se rellenan apertura, máximo y mínimo con el cierre.
Si una barra tiene el máximo por debajo del mínimo, o el cierre fuera de su rango, AniQuant la descarta y te lo cuenta — no la arregla. Arreglarla exigiría inventarse un precio, y un precio inventado se propaga a todos tus backtests sin que vuelvas a acordarte de él. Lo que sí corrige es lo que se puede quitar sin inventar nada: filas vacías, duplicados y el orden.
Un contrato continuo se construye encadenando hacia atrás los vencimientos y ajustando la serie en cada empalme. Si un vencimiento cotizó muy bajo —o directamente en negativo, como le ocurrió al crudo en abril de 2020— ese ajuste puede empujar los precios antiguos por debajo de cero. No es un fichero corrupto ni un fallo de importación: es la aritmética del retroajuste, y AniQuant los carga tal cual porque son los datos que de verdad tienes.
Lo que hay que saber es esto: cualquier cálculo en porcentaje sobre un precio negativo o cercano a cero no significa nada. Un «+40 %» sobre −5 no es una ganancia del 40 %, es un número sin sentido — y se cuela en medias, rankings y veredictos sin que nada chirríe por el camino. Es el peor tipo de error: el que no da la cara. En el continuo diario de crudo con el que medimos esto había 173 cierres por debajo de cero, con un mínimo de −30,22.
Cómo saber si te afecta. Mira el mínimo de la serie después de importarla: si hay cierres en cero o por debajo, estás en este caso. Suele pasar en energía (crudo, gas) y casi nunca en índices o metales.
Qué hacer. Trabaja esas series en puntos o en dólares en lugar de en porcentaje, y desconfía de cualquier resultado porcentual que salga de ellas. Los módulos que dependen del porcentaje ya se defienden solos —el Perfil de Duración, el Mapa TP/SL y el Análisis Estacional saltan las barras con cierre ≤ 0—, pero la decisión de con qué serie trabajas es tuya.
AniQuant se prueba gratis durante 30 días, con todos los módulos y sin tarjeta.