Imagina que quieres saber cuánto habrías ganado comprando un poco de todo Wall Street en el año 2000 y olvidándote durante veintiséis años. Abres tu plataforma, cargas las acciones de la lista, lanzas el backtest y sale una curva preciosa: el dinero multiplicado por doce.
El problema es que la lista que has cargado es la de hoy. Y la mayoría de las empresas que existían en el año 2000 no están en ella, porque ya no existen.
Lo hemos medido con datos reales. El resultado nos sorprendió incluso a nosotros.
El error de mirar solo a los que sobrevivieron
Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército de Estados Unidos estudió los agujeros de bala de los bombarderos que regresaban de sus misiones, para reforzar las zonas más castigadas. El estadístico Abraham Wald les hizo ver el fallo: había que blindar justo las zonas sin agujeros. Los aviones alcanzados allí no habían vuelto para contarlo. Curioso, ¿verdad?
En bolsa pasa exactamente lo mismo. Si solo estudias las empresas que siguen cotizando, estudias a los aviones que volvieron. Las que quebraron, las que fueron compradas y las que el regulador expulsó del mercado desaparecen de los datos actuales, y con ellas desaparece buena parte de la historia. A eso se le llama sesgo de supervivencia, y es probablemente el error más caro y más silencioso del backtesting.
Los datos: 7.532 acciones el 3 de enero de 2000
Para medirlo hemos usado el catálogo de acciones de AniQuant, que incluye las 19.722 empresas que han cotizado en NYSE, Nasdaq y NYSE American desde finales de los noventa. 13.855 de ellas ya no cotizan: el 70 %. Sí, lo has leído bien: el 70 % de ellas ha desaparecido.
De ese catálogo tomamos todas las acciones que cotizaban el primer día de bolsa del año 2000. Son 7.532 (4.702 del Nasdaq, 2.301 del NYSE y 525 del NYSE American) y las seguimos año a año hasta el cierre de 2025.
La curva no deja lugar a dudas. Al cierre de 2007 ya no quedaba ni la mitad, antes incluso de la crisis financiera. Hoy siguen cotizando 1.436: apenas una de cada cinco.
Y sin embargo, Wall Street no se ha quedado vacío. Hoy cotizan 5.867 acciones en esas tres bolsas, menos que en el año 2000, pero ni mucho menos una quinta parte. La razón es que la bolsa se renueva sin parar: mientras unas empresas desaparecen, otras salen a cotizar. De las que cotizan hoy, tres de cada cuatro salieron a bolsa después del año 2000.
Por eso el número total engaña. La bolsa de hoy y la de hace veintiséis años comparten el nombre, pero poco más: una lista de acciones «de hoy» no se parece a la que tenía delante un inversor en el año 2000. Y si haces el backtest partiendo de las acciones que cotizan hoy, le estás regalando a tu estrategia una lista de ganadoras que nadie podía conocer entonces.
No todas murieron igual
Que una empresa desaparezca no significa que sus accionistas lo perdieran todo. Muchas fueron compradas por otras, y quien tenía sus acciones cobró, a menudo con prima. Por eso conviene mirar las causas:
Casi dos de cada tres fueron adquiridas o fusionadas. Pero 1.266 quebraron o se liquidaron, y otras 311 fueron expulsadas por el regulador. En total, 1.392 de las acciones desaparecidas habían perdido más del 90 % de su valor cuando dejaron de cotizar.
Esas son exactamente las que un backtest con sesgo de supervivencia no ve jamás.
El mismo backtest, dos resultados
Volvamos a la cartera del principio: la misma cantidad de dinero en cada una de las 7.532 acciones el 3 de enero de 2000, comprar y mantener. La medimos de dos formas:
- La realidad: todas las acciones. Cuando una deja de cotizar, su dinero se queda al último precio.
- El backtest con sesgo: solo las 1.436 que siguen cotizando hoy, que es lo que obtienes si partes de la lista actual de acciones.
| La realidad (todas) | El backtest con sesgo (solo supervivientes) | |
|---|---|---|
| Dinero multiplicado por | ×3,9 | ×12,1 |
| Rentabilidad anual | 5,4 % | 10,1 % |
| La acción típica (mediana) | ×1,14 | ×3,76 |
El backtest con sesgo triplica el resultado. Y la diferencia de rentabilidad anual, casi cinco puntos, es mayor que la ventaja que buscan la mayoría de las estrategias.
La mediana cuenta la parte más incómoda: la acción típica del año 2000 apenas ganó un 14 % en veintiséis años, dividendos incluidos. La media sube gracias a unas pocas que se multiplicaron por cientos. Si tu backtest solo ve las supervivientes, cree que la acción típica se multiplicó casi por cuatro.
Por qué te pasa sin que lo veas
Casi nadie cae en esto a propósito. Llega por los datos:
- Listas de hoy. Muchos backtests, la mayoría diría yo, parten de los componentes actuales del S&P 500 o del Nasdaq-100. Las empresas que salieron del índice, o del mercado, no están.
- Datos gratuitos. Las fuentes gratuitas suelen ofrecer solo las acciones vivas. Cuando un ticker desaparece, desaparece su historia entera.
- Tickers reutilizados. Un mismo símbolo puede pertenecer hoy a una empresa distinta de la que lo usaba en 2005, y mezclar las dos produce resultados absurdos.
- Fundamentales con fecha de hoy. Si filtras por beneficios o deuda con los datos revisados actuales, y no con los que se publicaron en su momento, añades además mirada al futuro.
Cómo evitarlo
- Usa datos que incluyan las empresas deslistadas, con su historia completa hasta el último día de cotización.
- Reconstruye el universo en cada fecha. Las acciones elegibles el día X tienen que ser las que cotizaban el día X, no las de hoy. Lo mismo para la pertenencia a un índice. Este aspecto es FUNDAMENTAL.
- No borres a las que desaparecen. Una posición en una empresa que quiebra tiene que contar la pérdida, no esfumarse del cálculo.
- Fundamentales por fecha de publicación. Solo lo que el mercado podía saber ese día. Esto no afecta directamente a la mayoría de backtests, puesto que sólo tienen en cuenta aspectos técnicos. Sin embargo, si tu estrategia se basa también en datos fundamentales, este aspecto es crucial.
- Desconfía de lo demasiado bonito. Si una estrategia de acciones bate al mercado por mucho y sin apenas caídas, el primer sospechoso es el universo de acciones que ha sido elegido para ejecutar el backtest.
Cómo lo hacemos en AniQuant
Cuando decidimos llevar AniQuant a las acciones de Estados Unidos, el primer requisito fue este: ninguna empresa puede desaparecer de los datos. El catálogo guarda las deslistadas y la fecha y la causa de su baja (quiebra, adquisición, fusión o expulsión). Cada backtest de acciones reconstruye el universo que existía en cada fecha, y los fundamentales se aplican por fecha de publicación, sin mirar al futuro.
No lo cuento para venderte nada: lo cuento porque, sin eso, cualquier resultado de una estrategia de acciones es sospechoso, también los nuestros.
Si haces backtests de acciones, la próxima vez que una estrategia te salga espectacular, hazte una sola pregunta: ¿estoy estudiando a los aviones que volvieron?
¿Quieres hacer tus backtests sin este sesgo?
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Descargar AniQuantFundador de AniSoft (software desde 1995) y creador de AniQuant. Escribe sobre backtesting honesto, validación de estrategias y los errores que cuestan dinero.